viernes, 15 de junio de 2012

Jardinería Kármica (Klemenkov)


 Jardinería Kármica (Klemenkov)



Ahí  va  para todos.    Y   sálvese  quien  pueda... basta rezar y rezar  y  rezar.

Jardinería Kármica es un  símil acertado de cómo administrar nuestro comportamiento cotidiano. También Jesús habló en parábolas para que lo entendiéramos hasta  los ajedrecistas de Tercera.

"Somos responsables de todo lo que vemos  y oímos".   No  es cierto.  Séneca dice que la felicidad que viene de afuera, afuera se queda,  y la felicidad que viene de adentro, adentro se queda. Eso en cristiano quiere decir que el ruido y la algarabía no son la felicidad.  Mientras más primitiva es una persona, más ama el ruido. Muchos se quedan ahí  por siempre. No pasan del loco Quintero  y de Darío  Gómez.

La espiritualidad nos enseña el goce interior, el goce del silencio, el goce de ser útil, de servir.  Esa felicidad  no  nos la quita nadie, esa es la que viene de adentro. También dice la Biblia que de la abundancia del corazón habla la boca.  El árbol bueno da frutos buenos,   y el árbol malo da frutos malos.  De lo que sea nuestra interioridad, de ahí salen las reacciones, del Jardín bien cultivado.

Pero Epicteto dice que hay cosas que dependen de uno,  y cosas que no dependen de uno.  Y tras filosofar mucho,     llega a la conclusión que
sólo nos pertenecen y somos responsables de nuestros actos.  Uno  no puede impedir que alguien lo insulte. Haga el ensayo.  Pasa alguien por la calle  y grita: “Loco, hijuemil”.  ¿Es posible taparle la boca? Luego eso no depende de uno. Pero de uno sí depende la reacción: Si uno es civilizado y se cultivó, nada pasó, le resbaló, un loquito más sin motivo.  Pero si tu jardín sólo tiene abrojos, le metes  40 puñaladas y te ganas 20 años de cárcel.
Moraleja: Todas las religiones te llevan al Cielo.  Sólo los fanáticos, te mandan a los infiernos.  Finalmente, dice el Padre Llano, S.J., en columna de EL TIEMPO: “No hay  ateos”.  Y yo agrego, que para ser ateo, se necesita, primero, estudiar mucha Teología. 
Nada más triste  que un ateo analfabeto.    Que los hay, los hay. A veces no hay nada más antirreligioso que los defensores de la fe  a ultranza.
Allá  nos  veremos, en los  "mates"  del  ajedrez. Todos me recibieron el cariñito que les llevé, por tan buenos compañeros que me esperan, menos "usté" (un matecito...).
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Cineforo en la facultad de medicina, U. de A.  Viernes  de 2 a 5 p.m.
¡Qué pesar!,  es muy bueno y gratis... vamos como 6 personas. ¡Anímate..., no es necesario que tengas al ladito un adulto responsable!  (Invita María C.)